El punto de partida fue entender cómo la clienta utiliza su espacio en el día a día. A partir de eso, se desarrolló un diseño completamente personalizado que responde a sus hábitos, necesidades de almacenamiento y dinámica de uso, garantizando funcionalidad real y no solo estética.
Se diseñaron zonas específicas para cada tipo de pieza: calzado, carteras, sombreros y prendas largas. Esta segmentación permite una experiencia de uso más intuitiva, práctica y ordenada en el día a día.