El sello de identidad de LAGO es inconfundible: la suspensión. Las islas centrales y los módulos bajos parecen flotar en el aire. Este efecto visual se logra gracias a soportes de cristal templado extraclaro.

Este cristal es extremadamente resistente a los impactos y al calor, pero resulta casi invisible a la vista. El resultado es un espacio que se siente mucho más amplio, luminoso y limpio, ideal tanto para viviendas de concepto abierto como para estancias que buscan maximizar la luz natural.

Es el origen de la modularidad de LAGO. Basado en un módulo cuadrado de 36.8 cm, este sistema permite romper con las líneas rígidas de las cocinas tradicionales. Puedes crear composiciones desestructuradas, alternar volúmenes llenos y vacíos, y jugar con infinidad de colores y acabados.

Para quienes buscan el minimalismo absoluto. Esta colección transforma las zonas de almacenaje y columnas en auténticas paredes arquitectónicas. Los armarios pierden los tiradores tradicionales y utilizan bandas de cristal verticales que camuflan las aperturas, integrando los electrodomésticos por completo y logrando un impacto visual sumamente limpio.
